viernes, 26 de abril de 2013

¡...!

"¡Ay!", me dijo,"si no estuvieras enamorado de mí creería que en verdad me quieres".

Cojito para toda la vida

 del diario de Riforfo Rex

"Como los hombres planta de la película Amanece que no es poco, de Jose Luís Cuerda,  en algún momento de mi vida me agosté, se me paró la madurez, y así me quedé...cojito para toda la vida."

jueves, 25 de abril de 2013

Fatalidad

En un cuento de Borges un colegio de cartógrafos traza un mapa del imperio que tiene el tamaño del imperio y coincide puntualmente con él. ¿No le vendieron el mismo traje que en otra parte le vendieron a cierto emperador? No sé. Aunque en esencia la realidad objetiva sea la misma, la forma en que la observamos cambia nuestra actitud para interactuar con ella.

En una película que he visto recientemente, el maestro de tango decía que él entendía la vida como una retransmisión, de la misma manera que las retransmisiones deportivas que acostumbraba a ver los domingos por la tarde. Él ya sabía que todo lo que iba a ver ya había ocurrido, que los goles ya se habían marcado o se habían dejado de marcar y que ya se había proclamado un vencedor en el partido. Pero veía la retransmisión como si estuviera ocurriendo en ese momento y disfrutaba cada instante de la misma manera. La diferencia, entiendo yo, es que  miras lo que está pasando con una actitud de reposo, de espectador de algo inevitable, en realidad ya ocurrió y no puedes hacer nada por cambiarlo. Lo únicos que puedes hacer es ir a ver qué es lo que ha ocurrido, encender la televisión; de la misma manera en la realidad actuarías no para que ocurran cosas, sino para ver qué es lo que ya ha ocurrido. Eso supongo que te ayuda a tomarte los reveses, tanto como los derechos, con cierta resignación, sin angustias. Sin sentimiento de responsabilidad por no haber logrado un objetivo, ni excesiva euforia por haberlo conseguido.

Los que cree en la reencarnación, dicen que ya han vivido otras vidas y nuevas vidas tendrán que vivir. Así que su actitud en la existencia es de cierta tranquilidad, reposo interior: nada es tan trágico, lo que no me de tiempo de hacer ahora lo haré en la siguiente encarnación. Lo que viva ahora es lo que me toca, no hay por qué desesperar porque no me ocurran otras cosas, ya vendrán en las próximas vidas.  La muerte no es más que la gran oportunidad de cambiar y empezar desde una nueva perspectiva a adquirir nuevas experiencias y conocimientos.

Lo que me interesa de los tres casos es que, siendo el objeto el mismo, la forma de percibirlo cambia radicalmente nuestra actitud para con él, y por lo tanto nuestra forma de interactuar con él y los resultados que de él obtengamos y los efectos que su influencia cause en nosotros. El texto de Borges realmente simboliza ese acto de percibir la realidad no es unívoco, lo que percibimos, que podríamos llamarlo datos objetivos, ingresan en nuestro contexto y es allí, dentro de cada contexto, donde se les da un valor y un significado. Con respecto a ese valor y significado actuamos. 

Tengo parientes que “están señalados por la mala suerte”, todo lo que les ocurre que contraviene sus propósitos es porque la mala suerte ha vuelto a actuar contra ellos, todo lo que les ocurre de bueno es mérito propio. Esta es otra actitud que te condiciona tu actuación en la vida, no aprendes de tus errores, no comprendes cuales han sido tus equivocaciones porque no has sido tú el que se ha equivocado sino la mala suerte la que te ha puesto una zancadilla cuando tú ibas tan bien. 

Yo personalmente creo tener una conciencia de fatalismo. De tener vetados determinados ámbitos de la vida, simplemente porque “no nací para eso”. Así que justifico mis fracasos no por mi falta de empeño o por mi defectuosa actuación en lograr determinados objetivos sino en que, hiciera lo que hiciese, nunca lograría el objetivo simplemente porque sí, porque yo no he nacido para lograr ese objetivo. Es muy semejante a lo de la mala suerte pero con cierto aire mítico. Algo me señala desde los cielos y con su gran dedo divino me dice:


“TÚ NO”. 

En ambos casos me ahorro el tener que cambiar mi modo de actuación, no hay ningún fallo grave en lo que hago, simplemente, haga lo que haga, no va a servir para nada, solo tengo que mirar para arriba y esperar el dedo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Se apagan los colores de tu imagen y tu recuerdo se vuelve sepia.

lunes, 22 de abril de 2013

de António Lobo Antunes, Os Cus de Judas

"Porque siempre estuve aislado, Sofía, durante la escuela, el liceo, la facultad, el hospital, la boda, aislado como mis libros demasiado leídos o mis poemas pretenciosos y vulgares, el ansia de escribir y el torturante pánico de no ser capaz, de no lograr traducir en palabras lo que me apetecía gritar a los oídos de los otros y que era Estoy Aquí, Reparen en mí, que estoy aquí, Oiganme hasta en mi silencio y comprendan, pero no es posible comprender, Sofía, lo que no se dice, las personas miran, no entienden, se van, conversan unas con otras lejos de nosotros, olvidadas de nosotros, y nos sentimos como las playas en octubre, deshabitadas de pies, que el mar asalta y deja en el balanceo inerte de un brazo desmayado."

La Muerte



Acabo de leer un artículo sobre Navokov(*) y sus últimos años en un hotel de Suiza. Solo me quedo con esto: En una visita de su hijo Dimitri al hospital donde el escritor habría de morir, se lo encontró llorando. Le preguntó qué es lo que le pasaba y aquel contestó que había cierta mariposa que continuaba volando -Navokov cazaba mariposas-, y que él no volvería a verla nunca más. ¿Es eso la muerte, no volver a ver a tus seres queridos, a las cosas que apreciaste en la vida? ¿Mueres cuando dejas de ver a alguien que amaste? ¿Cuando pierdes un mechero, mueres para ese mechero? Aunque el objeto extraviado y tú sigan viviendo y cumpliendo cada uno sus funciones aunque uno lejos del otro, la muerte es precisamente esa separación y ese no volver a reencontrarse. A ese respecto morimos muchas veces, porque perdemos muchas veces a lo largo de la vida contacto con objetos, lugares y personas con las que estuvimos íntimamente unidos. Claro que estas “pequeñas muertes” -orgasmos de dolor- no son equiparables a la gran muerte tras la que lo perdemos todo. Si hay algo que perdemos hay también mucho que conservamos, aunque no lo apreciemos a fuerza de ser cotidiano, y hasta, con un poco de suerte, no quedándonos quietos padeciendo lo perdido, algo que ganamos.


Mis textos son contradictorios porque yo me contradigo a mí mismo y no sólo ante los demás. No sé lo que pienso sobre cualquier cosa. Unos días pienso de una manera y otros días pienso de otra. Hoy tal vez piense que debería olvidar mis sueños fracasados y emprender nuevas aventuras y mañana vuelva a la idea de que un único fracaso ya es el fracaso de toda una vida y que continuar viviendo es únicamente una concesión al instinto de supervivencia, una humillación degradante.


(*) Parece que hoy es el aniversario del nacimiento de Navokov

sábado, 20 de abril de 2013

Esperando (a la manera de António Lobo Antunes)

 Del diario de Riforfo Rex

"Aún sigo esperando, no pierdo la esperanza, por eso esto no es una lamentación, ni una despedida, es, simplemente, una consignación, una llamada de atención. Si lo lees, sabe que aún sigo esperando, que me levanto cada mañana de sábado (¿por qué las mañanas de los sábados?, no, no las mañanas de los sábados, la mañana del sábado, la mañada de ese único sábado, preludio de la mañana del domingo por llegar, por repetirse) esperando ese correo electrónico, esa llamada, ese sms -aún no tengo whatsapp- con dos única palabras, espero con  ilusión, con una ilusión renacida que ya no recordaba, de día de reyes, muchos años después de saber que ni eran reyes, ni eran magos, ni venían de oriente, ni me traían lo que yo quería, con la misma ilusión a pesar de presentir con certeza la desilusión del día después, sigo esperando porque he vuelto a la infancia, o porque nunca salí de ella en esa parte de mí que espera, y que se resiste, con la voluntad inaudita del negarse a crecer de Peter Pan."

viernes, 19 de abril de 2013

La felicidad (Según António Lobo Antunes)

"(...)la felicidad, ese estado difuso procedente de la imposible convergencia de las paralelas de una digestión sin ácido con un egoísmo satisfecho sin remordimientos, continúa pareciéndome, a mí que pertenezco a la dolorosa clase de los inquietos tristes, eternamente la espera de una explosión o de un milagro, cualquier cosa tan abstracta y extraña como la inocencia, la justicia, la honra, conceptos tan grandilocuentes, profundos y, a la postre, vacíos que la familia, la escuela, la catequesis y el Estado me habían, solemnemente, endilgado para dormarme mejor y extinguir, si así me puedo expresar, en el huevo, mis deseos de protesta y de revuelta. Lo que los otros exigen de nosotros, me comprende, es que no les pongamos en peligro, no sacudamos sus mínimas vidas calafateadas contra el desespero y la esperanza, no quebremos sus acuarios de peces sordos flotando en el agua limosa del día a día, iluminada lateralmente por la lámpara somnolienta de lo que llamamos virtud y que consiste apenas, si se observa de cerca, en la ausencia blanda de ambiciones."

jueves, 18 de abril de 2013

Tantos de tantos de tantos

A tantos de tantos de tantos
Tantos tantos tantos días
han transcurrido desde aquel día
Que he perdido las fechas, la fe y la alegría
Y solo tengo días que contar
Tantos de tantos de tantos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Niño


Niño. Mi niño. Mi niñito bueno. Mi bebé.
Mi niño, mi rey. Mi reicito bueno.
¡Qué bueno es mi niño!, mi bebé.
¿Quién quiere a mi niño?,
¿dónde está mi niño que no me ve?
Mi niño bueno, mi reicito. Se hizo grande.
Ya no es bueno, mi niño, ya no es rey.
Ya no es niño, mi niño.
Ya no. Ya no es mío. Ya no.

martes, 16 de abril de 2013

No es país para un corazón en otra parte

Ayer he visto dos películas. Veo muchas películas últimamente. Debo estar en el punto de mira de los mercaderes de la cultura porque no pago por ninguna, salvo a la telefónica. Una cosa he de decir: si tuviera que pagar no las hubiera visto, o hubiera visto muchísimas menos y hubiera leído más, que tengo muchos libros por leer acumulados. Quiero decir que las he visto a coste cero. No se vayan a creer que han perdido dinero conmigo, no hubiera pagado por la mayoría de ellas, aunque de todas maneras no hubiera podido hacerlo, porque “el mercado” no me hubiera dado posibilidad. Esas son las condiciones del mercado, no solo quieren que pagues, quieren que lo hagas por lo que ellos te venden cuando te lo venden y no por lo que tú querrías comprar cuando querrías hacerlo. Si tienes gustos alternativos eres un paria para el mercado, no le interesas y está dispuesto a dejarte morir de inanición hasta que acudas a comerte su mierda.
Pues bien, he visto dos películas: "Il cuore altrove" (dir. Pupi Avati) y "No es país para viejos" (dir. Los Coen) La primera es una historia de amor frustrado. La segunda es una historia de salvajismo humano. En la primera, Nello es un “inocente” muchacho de treinta y ocho años que no ha conocido mujer y que viene a enamorarse de la más bella, las más peculiar, la más loca; ella juega un poco con él -indiferente, aunque sensible ante sus sentimientos-, y lo deja tirado. En la segunda un tipo, Chigurn, busca a otro, Llewellyn, que se ha quedado con el dinero de una transacción entre mafiosos que acabó como una obra de Shakespeare, es decir, todos muertos. Nello obedece a Ana en todos sus caprichos, siempre encaminados a llamar la atención de su antiguo novio; es una de esas muchachas inteligentes, inestables, imposibles de atrapar, y eso es lo que ama Nello, a pesar de que creo que comprende desde el principio que él no tiene ninguna posibilidad con ella. Chigurn es prácticamente un robot, un tipo sin sentimientos, que hace lo que tiene que hacer con constancia y serenidad, con principios férreos; eso es algo que llama la atención, en realidad Chigurn es un tipo íntegro. Nello es completamente inocente, pese a su edad, y este es, probablemente, su primer amor, aunque él cuente a la chica que le hace la manicura, con la que se citó pero se excusó, ella, en el último momento. Chigurn va dejando cadáveres por donde pasa y el Sheriff Ed Tom no puede hacer nada más que observar y lamentarse de cómo han cambiado las cosas desde los viejos tiempos; lo que le asombra es esa facilidad, esa casi normalidad con que ese Chigurn va dejando muertos por ahí, para él es un símbolo de los tiempos terribles en que estamos entrando. El padre de Ana no se engaña con ella, y avisa a Nello de qué clase de mujer es; un poco por no hacer resistencia, conociendo con qué mañas gestionar las locuras de su hija, consiente en el compromiso de Nello con ella, supongo que a sabiendas del resultado. Chigurn no es un amoral, solo que tiene su propio código de conducta, lo que se demuestra al final de la película, cuando “cumple su promesa”, pese a lo gratuito que nos parece a todos, dentro y fuera de la película, que lo haga. Nello regresa a casa derrotado en su “aventura” de intentar llevar una vida distinta a la que le está destinada -su padre es sastre del Papa y espera que él continúe el negocio. En la última escena, Ed Tom cuenta a su mujer un sueño con su padre; yo veo ese sueño algo desconectado de la película, Ed se siente perdido y sueña con su padre que le guía y le prepara el refugio. Nello termina como esa película de Charlot en la que se va alejando contrito y ya en la distancia recupera la compostura y su andar bailarín y optimista; la manera de Nello es arrimarse a un grupo de seminaristas y ponerse a cantar junto a ellos, aunque a su manera, casi a gritos, lo que provoca el desconcierto de los futuros curas.

lunes, 15 de abril de 2013

Él y yo

El escritor es el que trasciende de los textos escritos. La figura fantasmal que va formándose en nosotros a partir de la lectura, y adquiriendo nuevos detalles a medida que leemos su obra más profundamente.  El hombre, es el que pone la mano para escribir, y, naturalmente el cerebro, la parte física, pero sin llegar a confundirse con aquel. El hombre muere, y lo que queda son los libros de los que sigue trascendiendo el escritor ya para siempre. Por eso distingo entre Riforfo y Ricardo.

Riforfo Rex
Yo soy Riforfo Rex, no R. La gente nos confunde porque yo uso sus dedos para escribirme, pero él no es yo, qué más quisiera. Todo cuando está consignado aquí habla de mí, no de él. ¿Cómo es él? Solo quien le conoce sabe algo de eso. Solo algo porque ni él mismo lo sabe todo.

R.
Desde ese punto de vista no puede llamarse mentira a todo lo consignado aquí. Tampoco verdad. Sólo ficción, que permanece en un punto intermedio entre ambas, unas veces alejándose más de una, otras veces aproximándose más a la otra. Que cada uno se forme su juicio porque ni yo mismo sé qué pensar a veces de todo esto. En ocasiones quisiera adoptar la personalidad de Riforfo completamente y en otras lo miro como a un ser repelente, untuoso, llorica que quiero apartar de mí cuanto más mejor.

Riforfo Rex
Me usa como escudo. Reniega de mí cuando padezco, cuando hago que padezco o cuando me ridiculizo. Y me envidia cuando soy grande, chispeante, ingenioso, o inteligente, si es que consigo ese estado alguna vez. Aunque, para ser justos, tampoco tiende a atribuirse los méritos.

R. Es inevitable que algo nos una, al fin y al cabo él usa mis recursos. Que compartamos gustos, disgustos; que él esté triste cuando yo peno y que cuando no, esté más alegre, aunque no necesariamente. Pero no soy yo. Tal vez un modelo de mí, es decir, un yo despojado de muchas características, un yo esquemático.

No pueden, tal vez, separarse, el escritor y el hombre, y en ese sentido son el mismo, sin uno no existiría el otro. El escritor es solo personalidad, no persona, en cambio el hombre es persona y además personalidad, porque él tiene una concepción de sí mismo,y los otros la tienen también de él por sus actos y su palabra, distinta en los detalles aunque  haya una esencia común para todos (¿no compartimos un noventa y pico por ciento de genomas con los monos?, la diferencia está en los detalles)

Asumamos que siempre se admira al escritor, pero no siempre el hombre es tan admirable. Supongo que lo contrario también es cierto.

Felicidad

Del diario de Riforfo Rex

"Ya no sé si quiero ser feliz. Ya no sé ni si tiene sentido la palabra felicidad. Ya no sé si está bien o está mal, si bueno o malo. Ya no sé si vale la pena preocuparse por lo que pasa o simplemente hay que emplear todo el esfuerzo en soportarlo, o disfrutarlo, o eludirlo, cuando llega. Demasiadas palabras para describir lo que pasa. Demasiadas opiniones discordantes. Demasiados recuerdos que vamos arrastrando como un trapero sus cosas inútiles. Demasiados años para aún no saber dónde estoy, cómo soy, qué va a pasar conmigo. ¿Debí haberte dejado pasar de largo? ¿Llegué hasta el final, hasta donde me dejaste?¿Te desilusionaste porque comprendiste que no iba a llegar más allá? ¿O, simplemente, no era yo? No sé, no sé que es más terrible, que no fuera yo, o que no creyeras en mí, tal vez con razón"

domingo, 14 de abril de 2013

Comprender

Del diario de Riforfo Rex

"Me he pasado la vida intentando comprender en qué consiste vivir antes de ponerme a hacerlo. Aún no he dado con la respuesta y todavía no he empezado".

sábado, 13 de abril de 2013

Contraportadas rechazadas

1.Querido lector

           Este no es un libro de actualidad a pesar de la portada, y esta es su primera virtud. Se trata de un remedio tópico contra la crisis, un lugar donde esconderte por unos instantes de las feroces dentelladas de ese lobo con que últimamente acostumbran a asustarnos para que mantengamos prieta la manada. Este es el libro que estaría leyendo la oveja negra mientras el resto de las ovejas corren de un lado para otro a los gritos de los pastores y los ladridos de los perros para mantenerlas distraídas mientras, disimuladamente, las hacen desfilar hacia las estrechas pasarelas que las encaminan al matadero. Esta es la razón por la que la oveja negra, en lugar de beeee beeee, hace ja ja ja ja.


2.Querido lector

         Al igual que La Biblia, este libro está escrito a muchas manos pero todas guiadas por una única Entidad. Está compuesto de variadas historias, unas de carácter épico y otras de carácter reflexivo; unas se centran en un personaje mítico y otras tienen un propósito evocador del pasado.
          A diferencia de La Biblia, la entidad que nos guía no es Dios -aunque aparece en alguno de los textos-, sino La Literatura. También marca la diferencia que en este libro encontrarás un gran sentido del humor que por más que busques no van a hallar en aquel sobre valorado volumen -bueno, un burro que habla es gracioso, pero allí se lo toman como una revelación divina y se cargan el chiste-, por más líder de los bestseller que sea. Y, por último, aunque no menos importante, este libro es mucho más pequeño y más barato que casi cualquier Biblia.


3.Querido lector

       No te vamos a engañar como al emperador del cuento convenciéndote de que si no te gusta este libro es porque eres rematadamente tonto. Serías rematadamente tonto si en efecto compraras el libro por esa razón, y a nosotros, los autores de este libro, no nos gustaría que nos leyeran los tontos, no tenemos afán de lucro.


4. Querido lector

       Hasta justo el día antes de redactar esta contraportada, los autores éramos un grupo bien avenido. Una panda de alegres muchachos que compartíamos la común afición a los libros, y aún digo más, a su lectura, y, añado que no menos importante, a la ingrata labor de escribir y esperar que algún incauto nos leyera. Iba camino de una sólida amistad, la nuestra, con reuniones algunos viernes en cierto local de copas al que alude nuestra denominación como colectivo, donde departíamos sobre estos temas y algunos otros de carácter transversal, hasta que se incorporó una mujer al grupo y ya no pudimos hablar de mujeres como solíamos. Como quiera que estabamos un poco insatisfechos de que la nómina de lectores se redujera a nuestros cuatro nombres y la chica, decidimos expandir nuestras fronteras. Todo iba bien... hasta que nos planteamos redactar esta nota para la contraportada del libro. Aquel día... oh, aquel día. Yo culpo a la ginebra. Pero las cervezas que cayeron antes tampoco están exentas de responsabilidad. Y que ya todo el mundo conoce el ego soberbio de los que se pretenden escritores. Al principio todo era condescendencia y buenas palabras, pero a medida que nuestras sugerencias eran rechazadas, las palabras fueron endureciéndose, y poco más tarde ya lo duro no eran las palabras sino los puñetazos... En fin, unos eran más fuertes y otros eran más débiles, como en la selva, y como en la selva hubo que resolverlo. Es obvio que gané yo. No pienso recomendarte el resto de los autores de este libro, no valen nada. Pero te aseguro que solo mis textos valen el dinero que vas a pagar por ello. He intentado tachar con su propia sangre los nombres de los demás, pero aún así siguen manchando mis veinticinco ejemplares.

viernes, 12 de abril de 2013

Mis yoes

Del diario del Riforfo Rex

" ...es como si tuviera dos vidas -o más-, dónde cada una es un estado de sueño de la otra -creo que leí una vez un libro de Milorad Pavic con ese argumento-. Cuando me despierto de cada una desmiento todas las certezas que tenía en la otra y me afirmo en mis razones actuales con una lucidez que siento contrastada con el estado de sueño del que acabo de “despertar” (entrecomilleo esta palabra para destacar que eso me pasa siempre en ambas vidas cada vez que despierto de la otra, con lo cual siempre estoy afirmando y desechando las mismas certezas cíclicamente). Creo todas aquellas certezas erradas y en cambio las actuales, redescubiertas tras el “despertar”, perfectos modelos de sentido común en el actual estado de lucidez; y me reprocho haber extraviado esta cordura, y me extraño de que así haya ocurrido dada la completa claridad y lucidez con que ahora veo las cosas...."

miércoles, 10 de abril de 2013

Tal vez

Tal vez existe un determinismo de las cosas. Tal vez esté todo predeterminado. Todo lo que pasará ya ha ocurrido y el Universo es todo él un "fue". Tal vez esté esa certeza exactamente codificada, y pueda ser leída y previstos los acontecimientos posteriores, que no futuros, al ahora, en las diversas formas de energía que rebotan de aquí para allá por todo el espacio, en las estrellas, pero más, en la orientación de la brisa, en la espuma de las olas, en la forma de sonreír en un instante determinado de una chica concreta, en cómo movió la mano al decirte que no.Tal vez toda esa información esté ante nuestros ojos. Solo que es tan excesiva la cantidad de información que nos abruma y tan amplio nuestro desconocimiento para filtrarla adecuadamente que tal vez nunca lleguemos a ser capaces de realizar una predicción, y por lo tanto lo consideramos "imposible", ergo todos los "talveces" quedan anulados.

martes, 9 de abril de 2013

lunaspina


Mi traducción adaptada a mi gusto

Yo me visto normalmente
Como quien tiene poca fantasía
Como quien se pone cualquier cosa
Y no tiene que ir a ninguna parte
Me acerco a la persiana
Siento el mundo que se agita
Y los relojes de una casa
Que no se detienen nunca

Y me fio fácilmente
De las sombras que transitan
Que acostumbro a estar solo
Y a no buscarme compañía
Y de noche siento claro
El ritmo de mi propio corazón
Y las voces de una casa
No se acaban de aprender

Tengo un trabajo aquí cerca
No me gusta mi trabajo
Porque me consume los ojos
Y se come la jornada
Y lo que hago de nada sirve
Y nada queda que recordar
Y nada queda que amar
¿soy yo el que está viviendo?

Yo no, yo no, yo no, yo no
Yo no tengo una tierra en la que soñar
Yo no tengo voces a las que seguir
¿soy yo el que está esperando?
Yo no, yo no, yo no, yo no
No tengo cartas que enviar
No tengo palabras que aprender
Para cantarlas a solas

Cómo tarda esta noche
Mi Lunaspina
Que baje hasta la ventana
Con su luz infantil
Que baje hasta el silencio
Mi querida compañía
Con mis músculos cansados
Aquí la espero.

Eh no, eh no, eh no, eh no
No tendré tierra en la que soñar
No tendré voces que seguir
No es verdad que esté esperando
Eh no, eh no, eh no, eh no
No tendré cartas que enviar
No tendré palabras que recordar
Por no cantarlas a solas.

Eh no, yo no, yo no, yo no
Yo no habré dicho las palabras
Yo no he amado mi dolor
No es verdad que espere
Eh no, eh no, eh no, eh no
No he gritado las palabras
Y no he amado mi dolor
Y ahora canto sola

Como si fuese fácil convencerse
De no reírse demasiado de sí.

lunes, 8 de abril de 2013

Sistema de referencia


Del diario de Riforfo Rex

“No podemos aislarnos. La referencia nos la dan los otros. Aislados, flotamos en un estado de indefinición, a merced de nuestra imaginación que flota como un globo sin ataduras llevado por los vientos de las emociones. Debemos enfrentarnos a lo que somos entre los otros, por poco que nos guste. “

sábado, 6 de abril de 2013

La suerte está echada



EL MAESTRO DE TANGO: ¿cuántas mujeres tuviste en serio en tu vida?
ALUMNO: tres
EL MAESTRO DE TANGO:¿Y cómo eran?
ALUMNO:Diferentes entre sí.
EL MAESTRO DE TANGO:¿Seguro?
ALUMNO:Sí.
EL MAESTRO DE TANGO:Yo creo que en el fondo son siempre la  misma. Porque es uno el que repite y repite. Es muy difícil salir de la repetición. Cambia el envase, pero el esquema que atrapa es siempre el mismo. Si uno detecta la repetición, se corre, la deja pasar y zafa.  Ahí empieza a existir la posibilidad de que aparezca lo que es para uno de verdad.  Con las minas o con lo que sea, ¿eh? La repetición es lo contrario a la evolución. Para evolucionar hay que aprender. 

Diálogo de la película La suerte está echada de Sebastian Borensztein

Ternuras (un fragmento de Lobo Antunes)


viernes, 5 de abril de 2013

El caballo de Turin - Bela Tarr

¿Cómo rueda Bela Tar?
Bueno. Las jornadas de rodaje eran muy cómodas. Poníamos a los actores. Les indicábamos cuatro cosas y echábamos a andar la cámara. Luego nos íbamos a tomar un café. Volvíamos. Cambiábamos la cámara de sitio. Y nos íbamos a tomar un bocadillo. Regresábamos y si el director estaba con ganas movíamos un poco la cámara por la habitación, si no, nos íbamos a comer y seguíamos rodando por la tarde. Y así.

La película es muy ... fiel al tiempo. ¿Es que don Bela no conoce la elipsis?
¿Elipsis? Eso qué es. Tendría que preguntárselo a él. Alguna vez ha hablado de rodar exactamente lo que pasa cada minuto. Lo intentó con Satantango, que como usted sabe dura siete horas y trata de siete horas en la vida de unos personajes.

Por Dios,eso no hay culo que lo soporte
No, claro, la idea era exponerla en una sala sin asientos. Que la gente pudiera moverse de aquí para allá como si estuviera viviendo al mismo tiempo que los personajes. Su ilusión hubiera sido exponerla en un parque, en una plaza pública. Que los niños corrieran de aquí para allá. Que las comadres hablaran mientras comían pipas y miraban lo que pasaba en la pantalla. Y los hombres se emborracharan y se pelearan exactamente igual que como pasa en la película.

Dos horas y media de película viendo hacer exactamente lo mismo cada día a los personajes. ¿Era necesario?
¿Se aburrió? Pues entonces era necesario. Si la hubiera dejado en media hora no le habría dado tiempo de meterse en el ánimo de los personajes, captar esa atmósfera, hartarse del viento y de la frugalidad de las comidas. Dos papas sancochadas al día, ¿se imagina?, y sin un poco de mojo para acompañar. Los actores nos miraban desolados cuando nos íbamos a comer el bocadillo de media mañana.

¿Pero, qué tiene que ver todo esto, me refiero al Caballo de Turín, con Nietzche?
Mire. Eso tendría que hablarlo con Laszlo. Fue a él al que se le ocurrió la idea. Al tío se preguntó qué habría pasado con el caballo mientras el Nietzche se estaba muriendo y diciendo aquello de "mamá, he sido un idiota". Laszlo es mucho Laszlo. ¿Ha leído La melancolía de la resistencia?

Sí que la he leído. A ese tampoco hay por donde cortarlo.Aunque el libro no estaba mal.
No.

¿Qué pasó con el sol?
¿En la película?

Sí claro.
Pues que se apagó. Que para iluminar lo que estaba iluminando mejor apagado, ¿no cree usted?

Sí, eso sí. Una gran película. Felicite al director y a Laszlo de mi parte.
No se lo van a creer, pero se lo diré igual Se van a reir mucho.

martes, 2 de abril de 2013

Las líneas de la mano

Del diario de Riforfo Rex

"...oí una vez que los metabolismos lentos viven más tiempo que los metabolismos acelerados. Por eso un árbol dura más que un pájaro, y un ser humano vive menos años que una tortuga. Quien me conoce sospecha que tendré una vida muy larga."