
Mi abuelo murió de cáncer de próstata
Mi padre murió de cáncer de próstata
Yo tengo el honor de decir que he muerto
de cáncer de próstata
y espero que mis hijos hagan lo mismo por mí.
La línea del corazón (quiromancia)
El corazón de las tinieblas (Joseph Conrad)
Las tinieblas de afuera (Mateo 8,12)
Las afueras de Dios (Antonio Gala)
El Dios de las pequeñas cosas (Arundhati Roy)
Las cosas del querer (película española)
El querer de una gitana (zarzuela cómica)
Las gitanas de la cumbia (tremendas muchachas)
La cumbia del mole (Lila Dawn)
Son pedazos de tu corazón que tú envuelves en papel de plata para ofrecerlos a las chicas del paseo los jueves por la tarde. Ellas los recogen indiferentes y los van comiendo pellizquito a pellizquito mientras hablan de sus cosas y sonríen a los niños que pasan mirándoles sus cortas falditas.
convencen aquellas argumentaciones que ya uno
ellas, jamás podrán convencernos. Escucharemos únicamente
pero nunca admitiremos estar equivocados si
lógica de los argumentos y si
que estén las que uno rechaza,
ha aceptado. Por muy bien razonadas
Creo que a uno sólo le
Razonar sólo se razona en la
para buscar los fallos en la
no los encontramos admitiremos nuestra ignorancia
en determinadas cuestiones o nuestra falta
aunque uno nunca haya pensado en
Por esto creo inútil toda disputa.
de dialéctica para argumentar en contra,
previamente ya no lo hemos admitido.
intimidad.
"para hacerse un ser diferente un hombre debe quererlo mucho y por muy largo tiempo. Un deseo vago o pasajero, basado en el descontento con las condiciones exteriores, no creará el impulso suficiente. "
"el hombre no se conoce a sí mismo.
No conoce ni sus propias limitaciones, ni sus propias posibilidades. Ni siquiera conoce lo mucho que no se conoce.
...
Tenemos que comprender que el Hombre no puede hacer nada.
Pero él no se da cuenta y se atribuye la capacidad de hacer. Esta es la primera cosa falsa que el Hombre se arroga.
...
El Hombre no puede hacer. Todo lo que el Hombre cree que hace, en realidad sucede. Sucede exactamente como llueve o nieva."

En el Centro de Arte La Regenta de Las Palmas hay una exposición de artistas canarios de los 70, 80 y 90. He ido a verla. Y me he quedado impresionado.
La primera causa de la impresión es mi desconocimiento del arte contemporáneo, mi incomprensión de la mayoría de las obras que veo. Sencillamente no sé qué hay en la cabeza de los tíos que han elaborado aquellas obras. Esto, lejos de provocar en mí un rechazo, me provoca atracción. Tengo la impresión de que esta gente, los artistas, viven en un mundo paralelo al mío. Otro mundo que amplía este exiguo mundo mío tan cotidiano e insustancial. Esta incomprensión me impulsa a querer conocer más, tratar de entrar en ese nuevo mundo o forma de ver las cosas, de relacionarlas.
También me impresiona el hecho de que esos artistas son contemporáneos míos, algunos hasta han estudiado conmigo, los he conocido, es decir, aparentan ser gente corriente como yo, y el tío que me vende el pescado o la señorita a la que le compro los ciegos al salir del mercado. Y sin embargo, mirando lo que pintan, y por lo tanto asomándome a su interior a su forma de mirar tengo la impresión de que nos separan abismos. Y lo cierto es que a mí me gustaría, también, estar en ese otro lado – también porque no puedo abandonar este lado que es mi referencia terrestre, porque siento que ese mundo del arte es algo así como un lugar sin referencias fijas donde todo flota casi al azar o al menos las relaciones entre los elementos son radicalmente distintos a las que rigen en este mundo real con la gravedad mandando, y la materia imponiendo y la luz delimitando-.