viernes, 29 de noviembre de 2013

Cosas que pasan en otros mundos que también son este

Pasó el tiempo.
Venía un futuro milagroso y prodigioso,
lleno de alegría,
pero nos engañaron:
no se puede ser libre si se es idiota.
No se puede ser libre
si nos interesan los goles de la selección,
si nos apetece saber qué vestido vistió la Geisha en su último escándalo,
si nos masturbamos los unos a los otros al ver aquella televisión que nos convence que todo está de lujo,
que Chile está forrado,
que somos especiales,
somos el mejor rebaño,
el mejor de todos,
el más obediente,
upa dicen, chalupa gritamos.
Un incendio duerme en mi cabeza.
La alegría ya viene, hijos de perra.
Les creímos
Y NOS DOMARON,

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Las ventajas de hacer las cosas a lo grande

Si eres rico, algún día pagarás por lo que has tenido que hacer para serlo y mantenerte en ello. Si eres pobre HOY pagarás por lo que te han hecho para sigas siéndolo.

Es una frase que se me ha ocurrido después de leer un artículo que terminaba: algún día pagarán por ello. Ser rico sería, según este contexto, adquirir la posibilidad de postergar el castigo, para los pobres el castigo es inmediato. Creo que la cosa se va configurando en ese sentido. Defrauda millones y te darán la oportunidad de redención pagando un cuarto de lo que has defraudado. Defrauda un ciento en una fiesta de boda  y te caerá encima un inspector de hacienda para cobrarte el completo más la multa.
De ahí la filosofía de estos tiempos de hacer las cosas a lo grande. Si puedes hacer que el petróleo se vierta sobre toda la costa de una región no te pasará nada, pero ¡ay de ti si hubieras hecho que el petróleo se hubiera quedado confinado en una ría!, te hubiera caído todo el peso de la ley encima. Por eso está tan castigado el pasear perros por nuestra ciudad y no recoger sus deposiciones o limpiar sus orines con un chorrito de agua. Para reducir la multa tendrías que pasear una manada de elefantes. Por eso está tan castigado lanzar insultos frente a la sede de un partido, y tan poco castigado insultar diariamente a toda una nación.