lunes, 9 de enero de 2017

Romance de la pastora

Probando mis plumas después de las vacaciones va y me sale esto. (ay, cabecita)

Estaba la pastora,
larán, larán, larito.
Estaba la pastora
comiendo un corderito.
Cuando llegó el lobo,
larán, larán, larito.
Cuando llegó el lobo,
"favor, dame un poquito".
"Yo no te doy cordero",
larán, larán, larito.
"Yo no te doy cordero
si tú a mi no un besito".
El lobo la besó,
larán, larán, larito.
El lobo la besó,
ella le dio un poquito.
Y tanto le gustó,
larán, larán, larito.
Y tanto le gustó,
que le supo muy rico.
Y dijo la pastora,
larán, larán, larito.
Y dijo la pastora,
"te propongo un jueguito".
El lobo lo aceptó,
larán, larán, larito.
El lobo lo aceptó
y hasta engordó un poquito.
Ella también lo hizo,
larán, larán, larito.
Ella también lo hizo
y tuvo cachorritos.
Ya sé que no es posible,
larán, larán, larito.
Ya sé que no es posible,
por eso aquí termino.

1 comentario:

  1. Para mí es claro que se trata de una metáfora de Babilonia.

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