miércoles, 22 de enero de 2014

Mi pequeña reflexión sobre el Derecho al aborto.

El señor Gallardón dice categóricamente que : el aborto no es un derecho. ¿Tiene razón?
Me hago la pregunta desde un punto de vista de legislador. En qué medida y por qué razones puede decidir un legislador qué es un derecho y qué no lo es. ¿Cuáles son sus razones? Es decir, ¿en qué afecta a un estado, a la convivencia entre los ciudadanos, a su bienestar que es, al fin, el objetivo de legislar? ¿Qué perjuicios puede acarrearle a una población el que las mujeres embarazadas que no deseen tener a ese hijo por cualquiera que fuera la razón, decida abortar? Yo solo veo una, que la población sea tan reducida que esta decisión pueda acarrear peligro para la supervivencia de la especie humana. No se me ocurren otras razones. El resto son cuestionen morales. ¿Es la moral un criterio para establecer qué es un derecho o qué no lo es? Y teniendo en cuenta que la moral de cada uno tiene su propia configuración: ¿Tiene derecho un legislador a imponerle a todo un país su propia moral? ¿No es obligación de un legislador hacer abstracción de sus consideraciones particulares y tratar de analizar objetivamente cuales son los problemas de un país y tratar de corregirlos? ¿Es más problema para nuestro país que las mujeres aborten o que haya multitud de mujeres que estén teniendo hijos que no pueden mantener y otro montón de mujeres que están abortando en condiciones poco saludables, o haciendo esfuerzos económicos insostenibles para abortar en mejores condiciones?

En China han convertido en obligatorio el aborto. ¿Por qué? Porque tienen superpoblación. Eso sí afecta a la convivencia de las gentes, al funcionamiento del estado y, me guste o no, convengo en que el estado tiene derecho a legislar a ese respecto limitando una libertad, para que su uso indiscriminado no ponga en peligro la convivencia. Pero en este país no tenemos problemas de infrapoblación, aunque, en efecto, hay un descenso de la natalidad y una inversión de la pirámide de población. Pero ¿corre peligro nuestro país de quedarse despoblado si el aborto fuera un derecho? En ese caso entendería que se legislara en su contra. Aunque teniendo en cuenta que el mundo está superpoblado y que diariamente expulsamos a miles de jóvenes que desearían instalarse en nuestro país, me parecería una contradicción.

Es una constatación creo que categórica que una parte las mujeres que quedan embarazadas abortan. Que lo han hecho siempre. Tuvieran o no derechos. Y lo que es peor, tuvieran o no recursos. Las que los tienen acuden a prestigiosos médicos extranjeros, las que no los tienen acuden a renombrados curanderos locales y las que no tienen nada se inflan a tomar remedios caseros -hay que invertir en perejil si prospera esta imposición- poniendo en peligro su propia salud. ¿En qué beneficia a un estado restringir el derecho al aborto? Desde luego no está regulando para favorecer el bienestar y la convivencia entre los ciudadanos.

Puedo comprender que el estado decida no comprometerse a facilitar los medios para el aborto. Esto sí que afecta a la convivencia, porque son recursos del estado. Si el estado no está de acuerdo con que se aborte, me parece correcto que el estado no proporcione facilidades para que se haga. Eso en puridad no significa limitar el derecho, aunque igualmente puro es que si un grupo significativo de personas tiene un derecho y no dispone de recursos para poder ejercerlo, el estado, en puridad, y volviendo a traer que su función es el mantenimiento del bienestar y la convivencia de la ciudadanía, debería legislar para poder dar acceso a esos ciudadanos a ejercer, si lo desean, su derecho.

Otra cuestión es la incoherencias. El estado exige que toda mujer embarazada de a luz. Pero no garantiza, una vez que ha nacido los derechos de ese recién nacido, como actualmente no garantiza los derechos de muchísimos ciudadanos que están por debajo del umbral de la pobreza.  Muchos de los cuales van a tener hijos con cuya carga se van a situar más abajo aún. ¿Si el estado no garantiza un nivel de vida adecuado a sus ciudadanos, puede restringir el derecho a un ciudadano a no dar a luz a un hijo?

Otra incoherencia a mencionar es las carencias en educación. Un gobierno que legisla en contra del derecho al aborto debería preocuparse de que los ciudadanos desde la infancia estén suficientemente informados y sensibilizados sin bloqueos ni tabúes en un tema tan importante como la educación sexual, completamente ausente, en la actualidad de nuestros planes de estudio. Así mismo debería preocuparse de que no se diera la oportunidad de que las mujeres quedaran embarazadas sin desearlo promocionando constantemente campañas de uso de anticonceptivos, así como facilitando el acceso a los mismos a las población con menos recursos. En lugar de esto, en nuestros planes de estudio hay una ausencia casi completa de este tipo de estudios, dándosele más importancia a asignaturas que no solo no mejoran la situación sino que la vuelven más grave, me refiero a la asignatura de religión católica, religión que le da la espalda completamente a la realidad del sexo como relación sana entre personas y que ha manifestado públicamente su rechazo al uso de anticonceptivos . Y en cuanto al acceso a estos, sigue siendo un artículo de lujo, cuya amplia variedad y formas de uso son bastante desconocida para una gran parte de la población, en particular los jóvenes.

Desde este punto de vista, a mí me parece que no considerar el aborto un derecho atenta contra los derechos de los ciudadanos, que impone un criterio particular, individual, del legislador sobre toda una nación, no por razones de estado sino por  razones morales particulares, y lo que es peor, que esta ley no mejora la convivencia y el bienestar de los ciudadanos sino que por el contrario aumenta las dificultades de convivencia de al menos una parte de esos ciudadanos que se ven privados del derecho de tomar una decisión que les afecta particularmente y no perjudica con su decisión al resto de ciudadanos.

1 comentario:

  1. Muy interesante reflexión, dentro de la lógica y los argumentos. A mí me cuesta no argumentar sobre este tema sin mentar a la madre de Gallardón. Aplaudo tus razonamientos y tu sangre fría.

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