sábado, 6 de mayo de 2017

Una semana

Ya hace solo una semana
y fue hace tanto tiempo
que parece que fue ayer
y apenas recuerdo cuándo

Y puede que nunca ocurriera
o que vaya a ocurrir y ya
lo sepa de antemano no sé
parece que no ha sido y ya fue

esperaré mientras me aclaro
a ver que pasa si será
o si está siendo o si fue
o no ha sido nunca ni lo espero

  ---o---

esperar se me da bien
he esperado tanto que ni espero
lo que espero solo espero
y ya ni sueño que lo tengo

y tenerlo para qué es olvidarlo
esperarlo es soñarlo y es tenerlo
mas tenerlo es poseerlo y olvidarlo
quiero querer no tener recordarlo

esa es la verdadera posesión
ahí está el valor del tesoro
que no se puede tener
que tenerlo es perderlo


"Pero era un verdadero tesoro porque no se podía vender. La gente cree que es tesoro todo lo que vale mucho, pero el verdadero tesoro es lo que no se puede vender. Tesoro es lo que vale tanto que no vale nada. Sí, él podía vender su tesoro a peso de marfíl, pero el tesoro se perdería, vendería nada más que marfil. El verdadero tesoro vale más que la vida, porque se muere sin venderlo. No sirve para salvar la vida. El tesoro vale mucho y no vale nada. En eso está el tesoro, en que no se puede vender". (de Industrias y Andanzas de Alfanhui de Rafael Sánchez Ferlosio)

lunes, 1 de mayo de 2017

Primero de Mayo, día de la hermandad obrera. Notas al azar



Era un pequeño grupo que cabía holgadamente en la Plaza de Santa Ana.Mucho rojo,solo roto por el advenedizo morado. Desperdigados por toda la plaza, se alzan carteles y pancartas, banderines y camisetas. Uno de los temas centrales es la nueva ley de suelo de canarias, ese nuevo orgasmotrón concertado por el gobierno regional para satisfacer el onanismo empresarial, supongo que para distraerlo de la sistemática violación de la persistente inocencia del pueblo ejemplificada en el último caso de proxenetismo con adolescentes. Otros temas son más generales, el armazón podrido de esta nuestra España, la tercera república, etc. Todo expresado con palabras viejas como obrero, solidaridad, precariedad, empleo de calidad.
La mayoría de los manifestantes se arracima hacia el ayuntamiento, hacia las escaleras, alejándose de la catedral. Las escaleras permiten a los arengadores alzarse un poco por encima de los oyentes. Estos se reúnen alrededor formando un círculo delimitado por las pancartas. Los arengadores leen unos textos viejunos, llenos de palabras tan gastadas como las oraciones de misa que ya no significan nada. "Los ataques a la clase obrera", "trabajadores y trabajadoras", "nuestra fuerza como clase", "desmantelamiento de la clase media", "lucha obrera". No es gratuita la comparación,  esto parece una misa solemne, a la sombra de la catedral, con sus próceres a la cabeza leyendo oraciones que ya han perdido su signifcado en la mente de los oyentes, de tanto uso idéntico y repetido con las mismas expresiones, palabras repetidas, gestos repetidos, hechos repetidos. Terminan con la solemne y conjunta entonación de la internacional, brazo en puño alzado de rigor, que sirve a modo de bendición. Algunos, insatisfechos, vuelven a repetirla eufóricos. Visto desde fuera esto es lo más parecido a un perro lamiéndose las pelotas.
La revolución se ha institucionalizado, ya no es una esperanza física sino metafísica en la que nadie cree; ya solo pueden creer en las palabras, los gestos, la emoción del momento en común, con pancartas y banderines que nada significan.

Y mientras, como en las películas de Berlanga al paso de los entierros, los turistas en Triana sentados en las terrazas disfrutando del magnífico día ante una cervecita atendidos por serviciales camareros