Leo en cualquier sitio que no se cambia mucho en la vida. Será en una vida como la vivimos la mayoría de las personas acomodadas, digo yo. Cuando uno solo se somete a las influencias clínicamente controladas del laboratorio de la sociedad en la que está inmerso.
Pero echa virtualmente desnudo de esas influencias a un individuo en un paraje no controlado (ni siquiera necesariamente agreste o salvaje) y lo verás necesariamente cambiar, y de forma sustancial, para adaptarse al nuevo entorno y sobrevivir. Si es, supongo, lo suficientemente fuerte.
Claro que creo en un sustrato de identidad en nosotros (sin argumentos científicos para demostrarlo -salvo que no nos reconoceríamos cada día unos a otros si no-, porque no queda muy claro cómo demostrar científicamente eso de la identidad; ahí están esas taras mentales que provocan un cambio tan radical de las personas afectadas que asusta pensar que hayan dos entidades o más viviendo dentro de su cuerpo) pero, al igual que dicen que el 70% por ciento aproximadamente de la composición química del cuerpo humano es agua, probablemente (o no) el 70% de la identidad es espejo.
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